Tomar el sol de forma saludable

El sol es indispensable para la vida y, por tanto, también para el organismo humano. Todos necesitamos que el sol incida sobre nuestra piel, entre otras razones porque es la principal fuente de vitamina D *, imprescindible para que el organismo pueda absorber el calcio, tan necesario para mantener los huesos fuertes y sanos. El sol también

aporta otros beneficios, pero un exceso de exposición conlleva riesgos muy concretos. Es por ello que el sol hay que tomarlo en su justa medida y siempre con la protección adecuada.
Entre los beneficios del sol para el organismo humano destacan los siguientes:

  • Mejora en la respuesta muscular.
  • Mejora la resistencia en pruebas de tolerancia.
  • Disminuye la presión sanguínea.
  • Incrementa la respuesta inmunológica.
  • Reduce la incidencia de infecciones respiratorias.
  • Baja el colesterol de la sangre.
  • Incrementa la hemoglobina de la sangre.
  • Mejora la capacidad de trabajo cardiovascular.
  • Estimula las terminaciones nerviosas.
  • Mejora la respiración, especialmente en asmáticos.
  • Mejora el estado anímico.
  • Promueve la síntesis de vitamina D para calcificar huesos.

En cuanto a los riesgos de una exposición prolongada y sin la protección adecuada a la radiación ultravioleta procedente del sol figuran los siguientes:

  • Aparición de eritemas. Se caracterizan por el enrojecimiento de la piel expuesta al sol y precede a la quemadura.
  • Quemaduras de primer y segundo grado.
  • Cáncer de piel y otros trastornos cutáneos.
  • Cataratas y otros trastornos de la vista.
  • Envejecimiento prematuro de la piel.
  • Inhibición del sistema inmunitario.

Protegerse correctamente del sol permitirá obtener todos los beneficios que aporta al organismo y, al mismo tiempo, evitar los riesgos derivados de una exposición prolongada a él

Algunos consejos

  • Antes del sol evita el uso de productos que contengan alcohol y perfumes. Si vamos a aumentar la exposición al sol es recomendable consumir fruta fresca, verdura y cereales con un alto nivel de fibra y antioxidantes.
  • Recuerda que entre las 12 y las 16 horas transcurre el tiempo en el que las radiaciones solares son más agresivas, momentos en los que hay que evitar tomar el sol
  • Hidrata tu cuerpo y tu piel. De la misma forma que debes beber mucha agua, tu piel también necesita hidratación. Debido a la exposición solar y las altas temperaturas, la piel suele tener una mayor tendencia a la transpiración y a la pérdida insensible de agua, lo que produce deshidratación. Por ello, es conveniente reforzar la hidratación durante esta época.
  • Es importante proceder a tomar baños de sol gradualmente, un ejemplo es comenzando por una exposición al sol en cuerpo desnudo durante 3 minutos, 4 el segundo, 5 el tercero, y así sucesivamente aumentando 1 minuto diario en el tempo de exposición, al cabo de un mes practicando este ejercicio se procederá a ½ hora de exposición, con lo cual la piel ya estará pigmentada y se protegerá mejor de los rayos solares.

Los protectores solares convencionales son filtros químicos

Nuestro cuerpo tiene su propio método de protección de los rayos UVA, como por ejemplo la melanina y el sudor (contiene un ácido que es un potente protector).

El protector solar químico interfiere con este método de protección natural de nuestro organismo. Por eso se dice que se deben poner media hora antes de la exposición al sol, porque tienen que ser absorbidos por la piel para que se produzca la reacción química correspondiente.

Estos filtros químicos tienen serios problemas para la salud:

Actúan como disruptores endocrinos, interfiriendo en el sistema hormonal:

  • Los grupos químicos que se utilizan a menudo en los protectores solares son benzofenonas, camcenos y oxicinamatos, y los 3 son antiandrogénicos, modifican el comportamiento de las hormonas sexuales.
  • El departamento de farmacología de la Universidad de Zurich ha denunciado que la mayor parte de los protectores solares farmacológicos tiene actividad hormonal; funcionan como disruptores endocrinos, como vimos en el caso de las botellas de plástico y los antiadherentes de las sartenes.
  • Los disruptores endocrinos pueden producir graves problemas de salud, desde la deficiencia de síntesis de vitaminas hasta enfermedades como el cáncer.

Tapona la salida del sudor – Para que no se nos vaya la crema, dificulta la sudoración y añade en su fórmula química el ácido protector que contiene el sudor sintetizado en laboratorio.

Elimina la alarma natural de nuestro cuerpo:

  • Nuestro cuerpo se enrojece cuando la exposición al sol sobrepasa el límite de lo saludable.
  • Este aviso natural del cuerpo no existe cuando usamos protectores solares químicos, por lo que nos exponemos al sol más tiempo del que es recomendable para nuestra salud.

Impide la síntesis de vitamina D – El uso de filtros solares impide que nuestro organismo sintetice correctamente la vitamina D, que obtenemos de la exposición a la luz solar.

Contaminan el medio ambiente – Están compuestos por sustancias químicas, en su mayoría derivadas del petróleo. La industria petroquímica es tóxica para el medio ambiente y nuestra salud y se contaminan los océanos debido a su uso y abuso en las playas. En particular, son una amenaza ecológica para los corales y arrecifes de coral.

Otra manera es preparar tu propio protector solar para proteger de forma saludable tu piel

Ingredientes que, naturalmente, nos protegen del sol:

Hay ingredientes naturales, algunos se pueden encontrar en nuestras cocinas, que trabajan para protegernos de la exposición excesiva al sol. Muchos son los aceites que contienen las propiedades de FPS **, tales como:

  • Aceite de semilla de frambuesa. El más alto de nivel de protección de todos los ingredientes naturales, contiene un estimado de FPS de 30 a 50.
  • Manteca de Karité. Un protector de la piel excelente, con un FPS de aproximadamente 6.10.
  • Aceite de semilla de zanahoria. El aceite de semilla de zanahoria es un aceite esencial y se ha estimado que tiene unos niveles de FPS de 30.
  • Aceite de Germen de Trigo. Es un gran nutriente para la piel con su gran cantidad de vitamina E, pero también posee un FPS natural de 20.
  • El aceite de sésamo, aceite de coco, aceite de cáñamo, aceite de aguacate, soja y aceite de maní. Todos contienen niveles FPS entre 4-10.

Sin embargo, ninguno de estos ingredientes son suficientes por sí mismos para una experiencia de todo el día … por ejemplo, en la playa o en un lago.

Con el fin de hacer su propia protección solar lo que realmente habría que añadir es óxido de zinc, un mineral natural (y, posiblemente, el óxido de titanio) a su receta. El óxido de zinc actúa como filtro físico, que forma una capa en la piel que refleja la luz solar y así impiden que los rayos UV penetren en nuestro cuerpo. No intervienen en la química de nuestro organismo, sino que actúan sobre la piel a modo de pantalla.

Preparando nuestro protector solar casero y natural.

Ingredientes para el protector.

  • 2 cucharadas de mezcla de aceites vegetales
  • 30 gramos de cera de abeja (añade propiedades impermeables).
  • 30 gramos de manteca, pueden mezclarse distintos tipos (es decir, manteca de karité, manteca de mango, o la manteca de cacao).
  • 1 cucharadita de aceite de vitamina E (aceite de germen de trigo).
  • 10 gramos de polvo de óxido de zinc.
  • 30 Gotas de aceites esenciales, (semilla de zanahoria o frambuesa) opcionales.

Cómo se hace el protector solar.

  1. Reunir los ingredientes y utensilios de cocina. Nota: Muchos de los aceites antes mencionados se pueden encontrar en tiendas de alimentos saludables y herboristerías.
  2. En un baño maría, a fuego lento, derrita los aceites (no esenciales), cera de abejas y las mantequillas.
  3. Retire del fuego y dejar enfriar ligeramente antes de añadir el aceite de vitamina E, el polvo de óxido de zinc, y los aceites esenciales. Nota: Use una máscara cuando se trabaja con óxido de zinc. Aunque no se ha demostrado perjudicial cuando se utiliza por vía tópica, la inhalación de la sustancia puede ser peligrosa.
  4. Revuelva hasta que el óxido de zinc se disuelve.
  5. Vierta la mezcla en un dispensador. Esta receta va a producir un producto similar a una barra de crema. Podemos reutilizar un antiguo envase de otro producto como un desodorante o champú.
  6. Deje que se enfríe y se endurezca sobre la mesada de la cocina durante la noche y listo para usar. Durante las épocas de sol fuerte y exposición al agua, asegúrese de ponerse producto cada cierto tiempo para una mayor cobertura.

Notas:

  • Esta receta contiene óxido de zinc al 12% que le da un FPS de alrededor de 10-12 puede reducir o aumentar la cantidad de óxido de zinc sobre la base de las necesidades de su familia.
  • Aceites esenciales que nos protegen del sol son principalmente el de lavanda, mirra, aceite de semilla de zanahoria, y el de menta.
  • Todo protector con más de 50 FPS no se debería comprar porque no existe sustancia química que tenga ese índice al menos conocida.

 

Y ahora a disfrutar del sol

Equipo de NATURACLASS

La información presentada ha sido obtenida de los temarios del curso de naturopatía, dietética y nutrición, herbología y varios blogs:

  • https://ecocosas.com/salud-natural/protector-solar-natural/
  • https://viviendoconsciente.com/protector-solar-natural/
  • https://www.sanitas.es/sanitas/seguros/es/particulares/biblioteca-de-salud/prevencion-salud/riesgos-y-beneficios-sol.html

 


 (*) La vitamina D comprende un grupo de compuestos hidrosolubles que son esenciales para mantener el equilibrio mineral del cuerpo. La forma de vitamina D sintetizada en los humanos y animales se llama colecalciferol (vitamina D3) y la vitamina D sintetizada por las plantas se conoce como ergocalciferol (vitamina D2). Como el colecalciferol se sintetiza en la piel por la acción de la luz ultravioleta (UVB)

Sin embargo, diversos factores como protectores solares con un factor de protección superior a 8, la edad, una pigmentación más oscura, una latitud norte superior a los 40 grados y la estación invernal reducen la producción de vitamina D en la piel. Los más vulnerables a un estatus bajo de vitamina D son los bebés lactantes, las personas mayores y las personas internadas en instituciones, los obesos y los afroamericanos de todas las edades.

Los esquimales que no ven el sol durante la noche polar evitan el raquitismo nutriéndose­ de pescado y a sus hijos les dan aceite de hígado de pescado.

La piel negra contiene más melanina que protege de los rayos UVA (deja pasar sólo 3-36%). Posee mayor tendencia al raquitismo por la exagerada pigmentación de la piel. La piel blanca deja pasar el 50-70%  de los rayos UVA y, por lo tanto, posee mayor biosíntesis de D3 y por ello existe menor tendencia al raquitismo.

Se absorbe conjuntamente con las grasas y en presencia de la bilis. Se une a una proteína transportadora que la conduce al hígado. Lleva tanto al colecalciferol como a la D2 dietética. En el hígado el colecalciferol y el ergosterol se transforman en 25 – hidroxi – calciferol (25-OH-vit.D) que es como circula en sangre y así se deposita en el tejido adiposo.

El riñón la transforma en la forma biológicamente activa que es el 1,25-dihidroxi-calciferol (1,2-(OH)2-vit.D), que se comporta como una hormona.

Debido a esta imprescindible participación en la función renal, en las enfermedades renales crónicas puede haber una insuficiencia funcional de vitamina D. También en una insuficiencia del páncreas o de las secreciones biliares.

La vitamina D no es una vitamina (por definición, sustancia que, obligatoriamente, debe encontrarse en la alimentación), ya que en condiciones normales y con el sol suficiente, el 7-deshidrocolesterol que hay en el organismo, se transforma en colecalciferol o vitamina D3 en la piel. En caso de no haber exposición solar, deberá suministrarse mediante la alimentación.

Tampoco es una hormona, porque es inactiva (no participa en el metabolismo calcio/fósforo). Es una prehormona que debe ser hidroxilada en el hígado y el riñón para convertirse en hormona (1,25, dihidroxicolecalciferol) y su función es:

 

  • Aumentar la absorción de calcio en el intestino.
  • Movilizar el calcio de los huesos.
  • Aumentar la reabsorción del calcio por los riñones.

La vitamina D presente en los alimentos es escasa. Las fuentes naturales más ricas en vitamina D son los aceites de hígado de pescado y el pescado de agua salada, como las sardinas, los arenques, el salmón y la caballa. Los huevos, la carne, la leche y la mantequilla contienen pequeñas cantidades. Las plantas son fuentes pobres y la fruta y los frutos secos no contienen nada de vitamina D, excepto la pipa de girasol que es el único vegetal que nos aporta vitamina D en cantidades importantes. La cantidad de vitamina D en la leche humana es insuficiente para cubrir las necesidades de los bebés.

Los suplementos de vitamina D son una fuente fiable de esta vitamina, especialmente durante el invierno, cuando la piel casi no produce vitamina D.

(**) El factor de protección solar o índice de protección solar indica cuánto tiempo más un fotoprotector aumenta la capacidad de defensa natural de la piel antes de llegar a quemarse una persona, usando un producto de protección frente a un eritema o enrojecimiento de la piel previo a la quemadura. Por ejemplo, una persona de piel clara que normalmente empieza a quemarse después de 10 minutos al sol, tardaría 15 veces ese tiempo con un SPF 15 (150 minutos o 2.5 horas).

El FPS cono se ve habla de tiempo por aumentar el protector usado de un factor 15 a un 50 solo tenemos más tiempo no más protección.